“-Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca-protestó Alicia.
-Oh, eso no lo puedes evitar -repuso el Gato-. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
-¿Cómo sabes que yo estoy loca? -preguntó Alicia.
-Tienes que estarlo afirmó el Gato-, o no habrías venido aquí.”

“Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas”, Lewis Carroll.

domingo, 3 de enero de 2016

Un mundo de espías.


Daniel Craig encarnando al mítico espía.

Vengo a recomendarles unas cuantas pelis. Sí, lo adivinaron. Tienen que ver con espías.
Ta vez haya sido que fue divertido ir al cine a ver la última de Bond o que me topé sin querer con un excelente fic de Miss M, protagonizado por un personaje de las películas de Bourne. Sea lo que sea, son mi nuevo interés de temporada.

Hoy voy a hablarles de una película en especial. Empecemos por lo más nuevo:

Aunque cuando era chica me gustaban las viejas películas de James Bond, estoy bastante agradecida por la modernización de la saga con las cuatro películas protagonizadas por Daniel Craig. Particularmente creo que las dos primeras son geniales en cada detalle, pero como hay que seguir la pista de la historia, la tercera y la cuarta están pasables. De hecho, fui al cine a ver Spectre.

Lo sé. Bond es uno de los personajes más dañinos para la imagen colectiva de la igualdad de género, al convertirse en el estereotipo de lo que todo hombre debe y quiere ser. Me explico, es un asesino, misógino de mierd…

La cosa es que soy consumidora del cine de aventuras y de misterios, así que no puedo pasarme por alto la saga. Además, hay mucho candy eye, y soy terriblemente humana. Otra cosa es que sicológicamente es fascinante como un antihéroe sicópata se ha enraizado a tal grado en la conciencia popular. Y adoro a Moneypenny. Disculpen.

Cuanto más avanza la saga se vuelve más clásica. Por tanto si Casino Royal se instaura como el renacimiento de Bond y su saga, Spectre es el epitafio de una era. Si no cambias, mueres. Es la regla de la evolución. No es el más fuerte el que sobrevive, sino el que logra dejar un legado antes de que se lo lleve la parca. Así que no solo se despide Craig (con interesantes declaraciones contra las típicas opiniones fanboy del fandom), sino se reinicia la búsqueda de un nuevo Bond. Pero ¿el mundo quiere un verdadero cambio? Solo lo sabremos si el próximo 007 es negro o una mujer. Después de todo la sicopatía tal vez afecte en mayor medida a hombres de la población caucásica, pero no es un trastorno que discrimine a los demás.

Veredicto: Recomendada.

Concejo: se disfruta si se perdona que sea la menos realista de las cuatro.