“-Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca-protestó Alicia.
-Oh, eso no lo puedes evitar -repuso el Gato-. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
-¿Cómo sabes que yo estoy loca? -preguntó Alicia.
-Tienes que estarlo afirmó el Gato-, o no habrías venido aquí.”

“Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas”, Lewis Carroll.

domingo, 5 de abril de 2015

Game of Thrones y ASOIAF, la máquina de spoilers.


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En estos días hemos tenido notorias noticias sobre la serie de Game of Thrones y sobre los libros en los que se basan, mi muy querida saga ASOIAF. No pensaba pronunciarme sobre eso. Pero ante la avalancha sospechosa de información siento como si alguien me hubiera lanzado el guante blanco y no me queda más remedio que hacer una réplica por mi honor de fan freaky.

Bueno, empecemos por la absurda idea de que los productores de la serie no ven las cosas que se postean por internet. Nadie supone que lo hagan personalmente. No dudo que haya mucha gente dispuesta a hacer ese trabajo y con mayor razón si le pagan. Lo molesto radica en la razón aducida: las críticas de los lectores. Bueno, nunca me había sentido como el “dolor de trasero” de nadie, pero empiezo a sentirme orgullosa de ello.

Lo curioso es que la principal plataforma de publicidad de la serie siempre ha sido la red. Y lo que ya raya en lo vergonzoso es que últimamente la táctica de publicidad de GOT es la polémica. Y esto empieza a verse inversamente proporcional a la calidad de la serie.

Bueno, está bien, tal vez ya no sea la serie que invite a un domingo de gran soirée, pero la sigo viendo por amor al cast y a la idea de que cuando menos puede darme algo de entretenimiento ( HBO, pueden hacer eso, verdad? VERDAD????)

A cada tanto, los productores, Weiss&Benniof, mejor conocidos como los D, salen a decir que la serie va a separarse de los libros. La última vez incluso Martin lo confirmó. Genial. He esperado esa separación desde la tercera temporada. No por la idea de nuevo material, sino por el hecho de que en una adaptación una adecuada reinterpretación puede dar originalidad y frescura, enriquecer una obra. Pero, no ha sido el fuerte de la serie precisamente. Luego, los D nos recuerdan que saben el final, para decirnos que aunque pretenden la separación de ASOIAF por la falta de material, no es un divorcio. Y cuando empieza a bullir el debate en el seno lector, porque los libros no llegan y la serie tendrá que llegar a una conclusión forzosamente… nos avisan que habrá spoilers de los libros sin publicar… Una especie de f***k you lectores, vean la serie si quieren o no, no es que los necesitemos. Ok, inicia todo un proceso de mentalización para decidir si se abandona la serie y se espera los libros o se cambia de vida radicalmente, tipo para buscar la cura al cáncer en vez de procrastinar en internet. Pero no termina allí la cosa, porque los D vuelven a declarar que los spoilers todavía no aparecerán, que tal vez más adelante. No se preocupen. Claro, mientras tanto la red arde. Y yo me pregunto: ¿Nos quieren o no a los lectores a bordo?

Entonces hace su aparición Martin, quien nunca deja de apoyar la serie—aunque tiene gran estilo dándole mazazos— y nos da nuevo capítulo de Vientos, para adelantarse a cierta trama de GOT. Además de las varias entrevistas en las que se proclama comprometido con la meta de terminar Vientos para el año que viene, señalando no solo todos los sacrificios que debe hacer para ello, sino también los giros argumentativos que crearan sorpresa en la trama de su sexto libro, pero no así en la serie, ya que las decisiones tomadas por los productores sobre ciertos personajes no podrán desembocar en el mismo camino…

¿Oh, George, quieres matarnos?

Al final, es difícil saber a quién creer…

Pero bueno, hay que ver las cosas positivas. Al menos Vientos ya tiene esperanzas de ver la luz antes de que me salgan canas. Y tal vez encuentre momentos “such fun” (nueva frase fetiche) esta temporada… momentos… espero… pobre niña de verano.

Y si ese molestoso cuervo de tres ojos traía imágenes que desaparecían en la oscuridad, para oprobio del fandom, a una semana del estreno aparecen los spoilers en los foros de habla inglesa como si de un estado diarreico se tratase. Y qué spoilers! Les dejo los links, si quieren leer y creer. Si son falsos, que imaginación tan portentosa, y si no… si son reales… que conveniente! HBO debería cuidar sus secretos, o los D, o tal vez solo es otra táctica para prepararnos a los lectores para lo que viene.

viernes, 3 de abril de 2015

Such fun, Miranda, such fun




Quiero recomendarles una serie muy divertida. Consta de solo tres temporadas con un total de veinte capítulos, pero en ellos desborda la imaginación, la diversión y las carcajadas.

Les hablo de Miranda Hart.

Esta sitcom británica o comedia de farsa (según su misma autora) vio la luz allá por 2009, escrita y protagonizada por la comediante originaria de Torquay , Devon , Miranda Katherine Hart Dyke, mejor conocida como Miranda Hart .

En cada capítulo observamos las peculiaridades de la vida de esta mujer fuera de lo común, pues Miranda sobresale notablemente a pesar de que la naturaleza se empeñó en no favorecerla en casi nada. Con una altura de metro ochenta y cinco, una complexión bastante gruesa y una cara un tanto “frey”, es más fácil confundirla con un “sir” a primera vista. Y tal vez a segunda. Además de eso, su cualidad más natural es la torpeza ilimitada y la diarrea verbal. Por si fuera poco tiene treinta y cinco años, está completamente soltera y medio desempleada (después de gastar toda su herencia en una Tienda de Bromas, que para evitar atenderla contrató a su mejor amiga como encargada).

Y ustedes dirán, pero esa debe ser la receta de una tragedia… y no, che, al revés, Miranda afronta cada situación con una actitud disparatada y entusiasta y nosotros no podemos más que dejarnos llevar y reírnos a carcajadas, hasta que los ojos se nos llenen de lágrimas. No es que la propuesta sea excesivamente original. Hay muchas situaciones que se saben cómo clásicos de comedia y otras que ya han servido de argumento para recrear varias historias, pero lo que hace única esta serie es que no da tregua con la comedia, cada segundo es un gag, un chiste, un situación que desemboca en el ridículo de forma inminente, y no se detiene en las consecuencias sino que avanza, al siguiente sketch, a la siguiente carcajada.

Los personajes a primera vista también llenan el manual. Está Gary ( Tom Ellis), el mejor amigo-interés amoroso-buen mozón con el que sabemos que Miranda va a curar su soltería. Igualmente tenemos a la madre (Patricia Hodge), sobre protectora y mete-en-todo, tratando de arreglar citas amorosas y entrevistas de trabajo, con un descaro del que se avergonzaría la madre ficticia de aquella conocida serie de Ellen DeGeneres.

También conocemos a Stevie (Sarah Hadland) la mejor amiga de Miranda, una pequeña rubia, guapa y lista, para contrastar con la protagonista y al mismo tiempo acompañar sus más locas aventuras.

Completan el elenco otros secundarios tan simpáticos y esperpénticos como el elenco principal, además de los invitados que aparecen para dotar de más colorido los capítulos.

Gimnasios, escuelas de danzas o idiomas, tiendas de novias y de travestis, fiestas de beneficencia, baby showers, citas a ciegas, caminatas en el parque, habitaciones de hotel o convenciones, no importa el lugar, probablemente algo saldrá increíblemente mal si está Miranda, y de igual manera moriremos de la risa.

Y ese es el objetivo final para nosotros. Como diría Mamá Hart: “ Such fun, Miranda, such fun”.