“-Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca-protestó Alicia.
-Oh, eso no lo puedes evitar -repuso el Gato-. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
-¿Cómo sabes que yo estoy loca? -preguntó Alicia.
-Tienes que estarlo afirmó el Gato-, o no habrías venido aquí.”

“Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas”, Lewis Carroll.

martes, 2 de septiembre de 2014

Todo lo que me faltó...


Hey, me tardé, ya sé. Pero la vida… y sí, el aburrimiento me ganaron… pero me puse las pilas y teniendo en cuenta que no quiero dejar la temporada de GOT tan colgada, voy a dar una opinión de tiro corto, por no decir visión corta de lo que me faltó-o me sobró-de la cuarta temporada.
En los últimos cuatro capítulos tuvimos momentazos, un poco mas que de costumbre en cuanto a desarrollo de personajes y buen grado de simplemente entretenimiento puro y duro.
Lo mejor que he visto en mucho tiempo ha estado a cargo de Sansa Lannister (que bonito suena) y Lady Lysa “Meñique” (eso ya no suena tan bonito). No solo porque Sofie ha demostrado una muy buena performance- no me acuerdo sinceramente si ya lo comenté-que nada tiene que envidiar a la experiencia de Kate Dickie, ni siquiera en la última escena que les tocó rodar. Lysa Arryn realmente es un personaje trágico, digno de compasión. Es fácilmente odiable, también, por lo que no me parece que  la extrañaremos mucho, pero desde el punto de vista sicológico es uno de los personajes secundarios mejor logrados de Martin. Qué puede ser más patético que una mujer adulta celosa de una niña de catorce años?
Y  continuando con Sansa, es probable que mi comentario viole alguna ley de protección al menor, pero que buena bofetada le propinó a Robalito, de esas dignas de Tyrion a Joffrey. Salté en el asiento. Se sintió tan bueno como el manotazo dorado de la justicia que no se si veremos en un futuro. Y si no es así, este ya me supo a trufas con chocolate.
Probablemente la mejor escena de Pedro Pascal haya sido el parlamento en la celda de Tyrion, un momento lleno de emoción, en donde ambos actores lucieron el oficio. Lo que pierde cierto impacto en esta temporada es la rivalidad entre Cersei y Tyrion, por carraspeo, las tan agradables tertulias compartidas en la temporada anterior.
Por supuesto, la pelea de la Montaña y la Víbora Roja fue uno de los momentos más impactantes y entretenidos. No solo porque toda la barra estaba a favor del dorniense badass (y es que la Montaña WHO?), sino porque la vida del enano dependía nuevamente de un juicio por combate.
Oberyn Martell nunca me impresionó demasiado en los libros, a excepción de su desempeño en sus horas finales.  Vengar a Elia siempre había sido su objetivo, y su método kamikaze no era matar simplemente al autor material de la terrible desgracia de la que ella fuera víctima, sino que se hiciera una publica confesión del hecho. Han pasado muchos años desde que Robert ascendiera al trono luego de la rebelión, y nunca se clarificó quienes fueron culpables del asesinato de Elia y sus hijos. En la serie avanzaron un poco más allá, no solo señalaron a La Montaña, sino también a Tywin Lannister. Para que vean que el viejito es bien peliagudo.
Un capítulo entero para la Batalla del Muro sirvió de muestra sobre cuál es el estilo que persigue la serie. Hay mucho hincapié en la “aventura” y el entretenimiento venido de herramientas más visuales, y cuyo impacto sea más efectivo, y por tanto menos complicado. 
Con momentos heroicos y sentimentales, probablemente las escenas que me fueron de mayor interés tenían que ver con conversaciones, porque soy aburrida, lo sé, lo sé.
Stannis salvando el día se volvió una especie de deseo colectivo. Como el venado que surge de las cenizas apareció para meterles miedo a los salvajes. Tampoco es que los salvajes sean el mayor peligro de la humanidad, lo sabemos.
Lo tierno vino de personajes como el reaparecido Hot Pie, o inesperadamente de la mano del Perro, que fue conmovedor al contarle la historia de la quemadura a Arya. En general cualquier demostración de ternura y amor es bienvenida en la serie, para equilibrar tanta sangre.
Me quedé algo desorientada con el desarrollo de personajes como Brienne, Dany o Cersei, o del destino de personajes como Shae(no inesperado, pero si forzado), Mance (desperdicio de Cyaran que no tiene que ver con la edad), o incluso Sandor.
También estoy totalmente desilusionada por la patética eliminación de Mordedor, o por la cantidad de tiempo dedicada al primo Orson, sin mencionar a Tyrion hablando de suicidio masivo (que sospechosamente tiene relación con eventos futuros en la historia de los mellizos).
Yo quería escuchar el cuento de la osa, pero en vez de eso tuvimos mucho de Ygritte poniendo cara de chupar limones. Mejor eso que la situación pelotuda de los mellizos o Sandor y Arya llegando a las puertas del Cielo  alias Nido de Águilas.
La Montaña destripando gente podría haberme provocado un WTF pequeño en la escala Richter. Algo más moderado lo provocó la posible escena de sexo más aburrida de la serie… bueno, tal vez porque no mostraron sexo, tal vez porque Emilia ya no quería mostrar las gracias que los siete le han dado, por lo que para qué mostrar a Michael como mandan los mismos siete. Si todas somos doncellas, total…
Por cierto, pobres los Dragones, ya no pueden rostizar a piacere, pero en el fondo corrieron mejor suerte que Ser Jorah.

Puede verse bien, pero argumentativamente MEH…

-Cersei enfrentándose a su padre.
No vale si el viejo está a punto de visitar al Desconocido. Sin mencionar el hecho de poner en peligro lo que Cersei probablemente ha protegido con garras durante toda su vida adulta, que es el poco poder que tiene, a expensas del respeto y la aprobación de Tywin.
-La pelea de Brienne y el Perro.
Alguno que otro saltará porque ya se le hizo, una especie de sueño húmedo asociado a Dios sabe qué… todo lo que puedo decir es que fue el mejor mano a mano de la serie, luego del Combate de la Víbora y la Montaña, aunque no tenía una utilidad real.
Yo estaba como “he leído esto en alguna parte”, y entonces recordé la pelea de Brienne y Jaime en el libro y comprendí todo lo que le faltó a la del puente en la tercera temporada.
-Sansa Maléfica.
Es que me parece la forma más superficial de desarrollar un personaje femenino y me huele a que la mayoría de edad de Sofie será explotada con creces para pleitesía de cierto segmento de la audiencia, por lo que me quedé en veremos hasta la quinta.
-Las calaveras al estilo Harryhausen 
Alguien dijo que era medio pelotudo quemar cadáveres si los huesos de estos igual se levantaban de la muerte…
- Otra escena de sexo que no la caché…
O soy muy shipper, o mi capacidad de alcanzar la temperatura apropiada ha disminuido notablemente, porque lo que pasó sobre la mesa en los cuarteles del Lord Comandante de la Guardia Real me dejó patidifusa. Así que sin comentarios…
-Missandrei y Gusano Gris.
No es que no sean tiernos o no se vean bien, los adoro en serio. Solo que me pregunto si no tiene más que ver con jugar a la “Cabaña del Tío Tom” en épocas donde está de moda ver “Doce años de esclavitud” o que Obama esté sintonizando el canal en el momento exacto…
Así que eso es todo. Al fin.
Espero que la quinta temporada tenga menos violaciones y un gran toque de muertos vivientes. De hecho, un toque rojo sería muy elegante, y no me estoy refiriendo a Melissandre.
Y si alguien me devuelve a Gendry estaré muy agradecida.
PD: a nadie le pareció incomodo que Jaime confesara ser acosado por un maestre en su niñez? Es menos tierno que lo de la dislexia…

Hasta la próxima...