“-Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca-protestó Alicia.
-Oh, eso no lo puedes evitar -repuso el Gato-. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
-¿Cómo sabes que yo estoy loca? -preguntó Alicia.
-Tienes que estarlo afirmó el Gato-, o no habrías venido aquí.”

“Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas”, Lewis Carroll.

martes, 22 de enero de 2013

EUREKA! Estoy tan frikiiiiii...

Lo he hallado, vino a mi en un sueño de verano... o de invierno, depende, porque "Winter is coming" y etc.
Encontré en Luz_espiritual  un texto referente a La Doncella de Orleans, y apareció de pronto, ahí, el origen del apellido de Juana, y por ende de sus familiares.

Y cito:


"En un artículo reciente aparecido en Francia dice Paul Doncoeur que "jamás lle­vó Juana el nombre Darc o d'Are"; que cuando en el proceso le preguntaron cómo se llamaba, afirmó que "en su aldea la denominaban Juanita (Jeannette)", pero en Fran­cia le decían Juana (Jeanne). "Ninguna pieza del proceso la nombra Jeanne d'Arc", asevera Doncoeur. Usaba en cambio con todo gusto el apodo de "la Doncella" (la Pu­celle) y tanto los franceses como los' ingleses la apellidaban así. En lo que hace al patro­nímico de su padre y hermanos, era Darc, según declaración de Juana. Pero en los tex­tos de la época se empleó un humero increíble de grafías, a saber: Dars, Da¡, Day, Daix. Dare, d'Are, d'Ay, Dallis, Tart, Tare, Tarc, Tard, Tarth, Dart. . . "Estimamos que -sigue expresando el autor citado-, salvo prueba, no existe razón alguna para descom­poner la grafía Darc en d'Arc". Resultaría, pues, de todo punto arbitrario el "de Arco" que en castellano utilizamos, así como el "of Arc" de los ingleses. Lo más probable es que se llamara pura y simplemente Juana Darc (véase P. D.: Jeanne s áppelait-telle d Arc?, en Les Nouvelles Littéraires, número 1198, París, 17 de agosto de 1950. (Nota riel Traductor)."


Está sacado de un libro sobre La Doncella de Orleans, el capitulo 8, el libro no me da muchas ganas de leerlo, pero investigué a Paul Doncoeur, nombre citado allí, y este resultó ser un padre jesuita nacido a finales del S.XIX, que entre otras obras, escribió un par de libros sobre Santa Juana.


Bueno, y a quien le importa? Pues a mí, que faltan 67 dias (y dos libros para terminar la saga que me hace recordar porque es que antes no me gustaban las sagas!), y ya se que no es consuelo porque a la niña la achicharran en una hoguera(y no, no era Targaryen)... en fin, que me demanden.


sábado, 5 de enero de 2013

Hablemos de BRIENNE


Hay spoilers.

Me gusta este personaje, como ya les he dicho.
Brienne de Tarth
fanpop.com

No fue amor a primera vista, me costó bastante comprender a esta sufrida criatura nacida de la tormentosa mente de Martin , pues el primer acercamiento que tuve fue el de la serie y allí ese “Oh, es una mujer caballero” me interesó, pero no me impresionó. Creo que caí en el prejuicio de “la mujer guerrera  no necesita dejar de ser mujer para entrar al mundo de los hombres”, que a simple vista es lo que desafía Brienne, La Doncella de Tarth. Es la primera impresión y es totalmente errónea, porque lo que se intuye es la concepción superficial de que no debería dejar de verse como mujer, no el dejar de serlo.

Atalanta e Hipómenes
correomercurio.blogspot.com

Brienne recoge fragmentos de heroínas antiguas, como la mítica Atalanta,  cuyo rasgo compartido (el mas significativo) ha sido jurar que solo se desposaría con el hombre que pudiera vencerla. Esta tarea no resultó fácil en el caso de la virgen griega, y no sabemos si llegará a cumplirse  con la guerrera Brienne (será que Martin siquiera se acuerda de eso?). Juana de Arco aparece como mención ineludible de la mujer que ha elegido las armas en post de una causa, incluso “La doncella de Tarth” y “La doncella de Orleans” suenan semejante, al menos en nuestro idioma. Ambas tienen un sentido de misión, que aunque movido por motores diferentes, se hermanan en esa sensación de martirio y tragedia que  las envuelve.
Juana de Arco
destylou-historia.blogspot.com

Brienne representa a la virgo bellatrix de las historias de caballería, pero en la versión que solo puede ofrecernos ese mundo oscuro y decadente de “Canción de Hielo y Fuego”.

Si me preguntan que prefiero de Brienne, si  su vulnerabilidad interior o su exterior rudo, soy inevitablemente partidaria de lo segundo. Crecí admirando a salvajes amazonas, dejando de lado a las cándidas y dóciles princesas de cuentos de hadas. Pero La Moza no sería mi Moza si solo fuera ese trozo pedregoso, esa fortaleza inexpugnable.

Existe en ella la pasión del mártir, el héroe en post de las causas perdidas. Si de algo uno se percata,  es de ese sentimiento trágico de frustración y derrota que la acompañaba. Ella se ve a sí misma como una mujer fallida. Sus pocas ilusiones, sino la única, tienen que ver con poder convertirse en un caballero. Tal vez esto puedo criticarle a Martin, pues lo mismo ocurre con Arya, al hacerlas “incapaces” de llevar a cabo las tareas que se consideran propias de su sexo, ambas deciden abocar sus pretensiones de realización personal al campo masculino. Al tomar esta decisión, en verdad deseaban esa vida o es que realmente no tenían más remedio? Si ambas fueran parecidas a Sansa, hermosas, delicadas, hábiles en las “cuestiones” femeninas, habrían perseguido transgredir las normas de su sociedad de igual manera? Algo que identifica a ambas también  es el apoyo paterno. Sin esa fundamental aprobación masculina ninguna de las dos se habría iniciado en el arte de la guerra.

La doncella y la guerrera
sonusantiqva.org

Aunque Brienne alberga todas las ideas románticas que también Sansa y Arya tienen sobre caballería, sabe intuitivamente que hay diferencia entre  ese mundo idealizado y la realidad, sino no le habría dicho a Catelyn:
“Para la gente como nosotros, el invierno no llega jamás. Si caemos en combate se cantarán canciones sobre nosotros, y en las canciones siempre es verano. En las canciones todos los caballeros son galantes, todas las doncellas son hermosas, y siempre brilla el sol.”

No obstante la ingenuidad de esta afirmación, porque es obvio que ella desea pertenecer a este mundo idealizado, sabe en carne propia que no todos los caballeros son galantes ni todas las doncellas hermosas, por su propia condición y por la forma en que se ha relacionado con otros caballeros. Pero debido a que la vida le ha dado tan pocas razones de satisfacción, se le puede culpar de huir de esa realidad que no ha hecho más que amontonar tristezas sobre sus hombros? Brienne en este aspecto es un “caballero de verano”. Catelyn le augura un terrible desencanto. Y esto es inevitable y necesario para La Doncella. Porque el invierno se acerca. Y el invierno no es para niños que juegan a la guerra.

Y si Brienne ha sufrido en el pasado, no se imagina lo que le espera, fruto de esa nueva relación que entabla con Catelyn Stark. Casi como una figura materna, le ofrece su espada. No es curioso?  O irónico? La guerrera pone su espada al servicio de la madre.  Y la madre no tarda en darle una misión.

Esta es su verdadera  iniciación en el mundo de Poniente. Es obligada a convivir con su antítesis. A enfrentarse al ser más repugnante que ha conocido hasta ese punto de la historia (el muchacho no me cae mal, pero tampoco le voy a poner aureola de santo todavía). El Matarreyes aparece ante ella como la llave hacia esa realidad de la que ha huido. A esa realidad de hombres sin honor, de seres licenciosos, movidos por deseo y codicia, no por altruismo o por convicciones idealistas.

Esta primera aventura parece emular con originalidad el viaje aquel de Don Quijote y Sancho. Al final ambos terminan cambiados inevitablemente por las impresiones y la convivencia con el otro. Lastimosamente, como solo Jaime es POV en “Tormenta…”, podemos ver su evolución más nítidamente que la de Brienne. Aunque muchos dudan de esta evolución, pues nada sabíamos del interior del Matarreyes antes de este tomo, y aun no queda muy claro si en verdad está en un ciclo de redención.

Aunque cuando pensamos en Brienne, pensamos como Jaime, en su inocencia, dudo mucho que esta haya quedado intacta después de su encuentro con él. Y no es que este pobre muchacho, personaje tan trágico que parece que fue a nacer en Grecia, sea el culpable de todo.  Pero siempre me llamó la atención la pelea en la que se enfrascaron, como culminación obvia de la tensión acumulada entre ambos.  De cierta forma, metafóricamente hablando, puede compararse a un asalto sexual. Y no es que crea que eso de repartirse puños sea erótico. 

Jaime y Brienne
deviantart.com

En ese instante algo se quebró, algo cambió como en un rito de iniciación  La Moza olvidó sus juramentos, olvidó su honor. Sin duda alguna iba a asesinar al Matarreyes. Si Jaime no la hubiera despabilado en última instancia, habría sido víctima de lo que se conoce como “un crimen de pasión”.

“Brienne se puso en pie. De cintura para abajo era todo barro y sangre, tenía la ropa echa un desastre y el rostro rojo como la grana. «Parece que nos hayan cogido follando, en vez de peleando.» Jaime se arrastró entre las rocas al tiempo que se limpiaba la sangre del ojo con las manos encadenadas.”

Aquí hicieron su aparición “La compañía audaz”, Vargo, la constante amenaza de violación, los zafiros, la mutilación… la crueldad humana en todo su espantoso esplendor. También hizo su aparición el desplazamiento de piezas sobre el tablero, la hipnotizante danza del Juego de Tronos.

La siguiente aventura de Brienne en busca de Sansa tiene similitudes a la búsqueda legendaria del Santo Grial, del Cáliz. Una búsqueda que pronto nos damos cuenta es fútil, y solo acarrea mas frustración a la vida de La Doncella, que de por sí es todo un derrotero. Va en busca del “honor” del Matarreyes.  Honor que no sabemos si alguna vez ha existido, y de existir, si se ha perdido realmente o si puede recuperarse. Tema que enardece las discusiones foreras.
Sansa Stark
noe-izumi.deviantart.com

Además, la odisea en que termina envuelta tiene el olor de la corrupción. Si ella es la forma femenina de todos los valores que encarnaba Ned Stark, cómo sobrevivir a la podredumbre de ese mundo, si él no pudo hacerlo? Implica que Brienne  debe darse por vencida en el empeño de cumplir su palabra o continuar por el camino de la rectitud.  En “Festín…” es puesta contra la espada y la pared, no solo vemos con crudeza y patetismo sus puntos de vista, presenciamos también su lento hundimiento hacia el abismo. No puede cumplir sus promesas, o se ve  obligada a romper unas en pos de cumplir otras, porque al parecer, como el mismo Matarreyes había indicado antes  “Tantos votos...No importa qué se haga, siempre se viola un juramento u otro”.

Pero está ella dispuesta? Ya no existe cierta preparación en su interior cuando afirma : “Si hace falta sacrificaré mi vida, sacrificaré mi honor, sacrificaré todos mis sueños…”? Si sacrifica su honor, no es el honor el motor que la impulsa. Es cumplir su meta, es “el fin”, el fin que conlleva utilizar cualquier medio para materializarse. Aparece el fantasma del pragmático Maquiavelo.

La Doncella, en una playa de Tarth
tumblr.com

Como no sentir admiración y pena por esta mujer, que ha convertido el ideal de servir a los demás en la misión de su vida. Cuales  serán sus sueños más profundos y verdaderos?  Incluso en la elección de la caballería, no ve ella cierta forma de compensar a su padre por no poder ser la hija ideal, la princesa perfecta?

Realmente, al principio ni siquiera me había imaginado que Brienne representaría algo más que la versión particular de Martin de la Virgen Guerrera.  Ni sospechaba al iniciar “Tormenta…” que se volvería un secundario de predominancia, al menos en función del Matarreyes. Esto, en parte, es  bastante limitante para la sobrevivencia del personaje con independencia. Después de “Danza…”, que relevancia tiene este personaje si no está atado al destino de Jaime Lannister?

Seguiré escribiendo sobre ella más adelante.

 La relación(o no posible relación, como quieran) entre ambos también amerita  otro análisis.

Por lo pronto voten en mi encuesta! No hay regalos, pero al menos es gratis=)