“-Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca-protestó Alicia.
-Oh, eso no lo puedes evitar -repuso el Gato-. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
-¿Cómo sabes que yo estoy loca? -preguntó Alicia.
-Tienes que estarlo afirmó el Gato-, o no habrías venido aquí.”

“Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas”, Lewis Carroll.

jueves, 9 de marzo de 2017

Starwarianos de la nueva ola

Siempre me ha maravillado Star Wars. No la obra en sí, en la que apenas estoy empezando a profundizar, sino en esa adoración que genera en miles de personas en el mundo, más allá de nacionalidad o idioma o credo. Probablemente los únicos que no sepan qué diablos es esta franquicia sean los padres de John Boyega (los amo suegros, nunca cambien). Ah, y mi papi. Pero no se lo digan a nadie.

Mujeres en Star Wars

Mi primer encuentro con la Trilogía original no fue muy amable, pero luego de torturarme con las precuelas les he desarrollado un cariño inmenso. De hecho, es linda toda la historia de cómo se llevó a cabo la primera película, la cantidad de guiones y correcciones que precedieron a de “A New Hope”, el trabajo que pusieron los tres protagonistas, convirtiéndose en artífices de la creación de sus personajes y en esclavos también, a tal grado que Carrie Fisher había declarado alguna vez que ella era y siempre sería la Princesa Leia, desde que le dieron el papel a los diecinueve años.

Ser amante de ASOIAF y no saber que al gordo le encanta la saga y que muchas cosas son homenajes a ella (los desmembramientos, ajá), sería un sacrilegio.

No es que quiera desmeritar a Lucas… pero LO CONFIESO: Nunca me ha caído bien. Y será porque yo ya lo vi convertido en Lord Sith, y no como el jovenzuelo padawan de los años setenta al que le obsesionaban las referencias bíblicas.

Luke Skywalker actualmente ;)

El fandom siempre ha sido mucha arena para ese señor. Es así de simple. Quitando al acostumbrado idiota que hace cumplir la regla, mucha gente inteligente es starwariana, así que hay que respetar.

La cosa es que yo ya coqueteaba con la franquicia, gracias a las Guerras Clone, una de las mejores series de animación de la pasada década. Levante la mano el macho al que no le guste Ahsoka y nos encontramos en la plaza en un combate singular.

Ahsoka en Star Wars-Rebels

Nunca en mi vida pensé que Disney iba a tomar al toro por los cuernos. Y ya algo debía indicarme que me gustara el MCU, patrocinado por ellos, pero Star Wars, esa era harina de otro costal. Una trilogía donde el bien y el mal estaban pintados en el piso con tiza, otra trilogía que se debatía en una fallida dicotomía, por un lado la evocación del abusado cuento infantil y por el otro el intento de desarrollar una trama más adulta y personajes más complejos…

¿Qué podía hacer Mickey Mouse para traer a la vida a tremendo monstruo?

Y la cosa es que con dos películas en su haber, estamos 2-0. Porque The Force Awaken y Rogue One me gustaron. Mucho. O sea, debo hacerme a la idea de que demográficamente soy parte de las estadísticas de la calculadora de DI$$$NEY. No me siento muy orgullosa de mi misma… pero soy feliz, demándenme.

Rey Skyawalker? Kenobi? Jesusito resusitado?

Supongo que cada generación busca algo en la saga. Inocencia, magia, el sabor de los sueños que perdemos al crecer.  El derecho a ejercer nuestra imaginación en mundos dentro de otros mundos. Y no repitan la típica formula de ser el héroe, salvar al mundo y quedarse con la chica, porque estamos en 2017.

Queremos muchas cosas. Que el héroe sea heroína y pelee como una chica. Que los Stormtroopers sean negros, y los rebeldes tengan acento, y sean musulmanes, que la gente se ensucie las manos para conseguir lo que quiere, que el villano trabaje por su redención un poquitito más allá de dos minutos de metraje (no se ofendan), y que en los muñequitos de colección la gente se sienta representada. Y no hablo de mí, solo de mí, porque a mi es fácil convencerme con una chica siendo jedi y ya. Yo no represento al mercado principal de origen. No soy inmigrante. No van a vanearme por sospechas de ser terrorista en los países “civilizados”, no he sido víctima de abuso como para proyectarme en otros personajes, no he sido excluida de ningún espacio por ser afroamericana en un sistema que busca alienarme desde mi nacimiento, ni siquiera soy LGBT. Pero hey, ese es el presente que está pateando el trasero del status quo.

Reiva-Crack Ship

¿El mundo va a cambiar? Hum.

¿Los racistas van a dejar de ser racistas? Hum.

¿El patriarcado va a caer? Nah.

Pero hay esperanza si la gente que compra los muñequitos apoya historias de compasión, empatía y diversidad.

Así que estoy en el barco hasta que alguien la cague grande.

Aguante STORMPILOT!!!!

John Boyega y Oscar Isaac siendo cuties.

Bye.






sábado, 21 de mayo de 2016

Peaky Blinders.


Tommy, el chico de los ojos abismales.
Hace tres años descubrí una serie con Cillian Murphy, gracias a tumblr. Vi unos edits muy lindos, sobre una serie ambientada. Investigué y encontré a Peaky Blinders, OH SORPRESA!

La serie es creada, producida y escrita por Steven Knight.  Se basa en las vicisitudes de la familia Shelby y en cómo escalan en el bajo mundo de los negocios, y luego de tres temporadas, su inevitable incursión en la cara “legal” de estos. Ambientada a principios de la década del 20, en nuestro vecino siglo pasado, en Birmingham durante el período de entreguerras. Hay política, intrigas, juego de espías, algún que otro lio de faldas, y también sangre (aunque no tanta, gracias al cielo, ya estoy medio cansada del gore).

La piedra fundamental de este drama de la BBC Two es Tommy Shelby (Cillian Murphy), el patriarca de mirada astuta y fría. Cillian hace un trabajo fenomenal, con esas facciones pétreas y ese aire impasible, que podría dificultar una buena caracterización, pero que con él es imposible. Con una mano diestra nos muestra una gran cantidad de vívidas emociones, que no solo nos hace empatizar con su personaje, sino también redimirlo de sus pecados y seguirlo en sus aventuras.

Es una buena serie, con una banda sonora genial, con un reparto de actores que nos hacen querer ser parte de la familia (cuando las cosas no están feas, claro).

Y cómo no querer ver esta serie, si esta tía Polly, uno de los personajes femeninos mejor escritos que he visto en un tiempo. Con los hermanos Michael y Arthur( no saben lo bello que es Arthur como personaje), el primo Michael (sociópata de cuna, pero educado), y las apariciones especiales de Sam Neill, Charlotte Rilley  o Tom Hardy entre otros.


Véanla, si les gusta la elegancia en detalles, los ladrones, comunistas y espías, en una Gran Bretaña convulsionada por la pasada Primera Guerra Mundial, la intolerancia de su sociedad y el futuro que se acerca a pasos agigantados.

Toda la familia reunida.

lunes, 2 de mayo de 2016

Batman vs Superman



Cuando salí de las salas de cine hace unos años, después de ver Man of Steel, tenía el firme propósito de escribir sobre lo mucho que me gustó la película. Bueno, pasó el tiempo y no lo hice, y si lo hice ya no me acuerdo y me da lata buscar. Disculpen mi desfachatez.

Así que luego de ver Batman vs Superman, no me quedaba de otra que saldar la cuenta. Y más luego del aluvión de malas críticas que tuvo la película. Injustificadas a mi humilde entender.

Batman vs Superman es un blockbuster. No tiene intenciones de ser una obra maestra del cine (eh, las de Nolan son buenas, pero no jodan, que casi arruinaron la continuidad del universo gótico tanto en TV como en comics). Y para ser una película de juntar vacas para la taquilla, está muy bien. De hecho, está genial para cualquiera que haya crecido viendo las series animadas de Warner, que haya disfrutado a Bruce siendo el mejor amigo de Harvey antes de ser Doble Cara (afroamericano). Para cualquiera que haya despertado la mañana de los sábados para asistir a ver a Clark Kent (morenito) investigar su propia muerte, o a Luisa Lane con su fríos ojos azules cazando a Lex Luthor pelón y megalómano. Es una delicia pensando en La liga de la Justicia y La Liga de la Justicia Ilimitada, con todos esos héroes, llenos de defectos y de virtudes, disfrazados con la última tendencia en cortinas rebajadas o banderas si uno tiene imaginación. Pensando en que en un universo paralelo al nuestro hay metahumanos con superpoderes.

Y si, uno delira viendo a la Wonder Woman, misteriosa, hermosa y delicada… dando sopapos a diestra y siniestra.

A cualquiera que vaya al cine sin pretensiones medio energúmenas, le vaticino unas horas geniales. Allí están nuestros héroes y nuestros villanos, ahí hay locura y redención, ahí hay amor, desesperación y coraje. Y consecuencias.

“Este mundo no te deja ser bueno”, dice en algún momento uno de los protas.

Y la cosa real es que a veces sí te deja, pero hay que tener espalda para bancársela, porque somos responsables de cada decisión que tomamos.


¡Besos a todos!

domingo, 3 de enero de 2016

Un mundo de espías.


Daniel Craig encarnando al mítico espía.

Vengo a recomendarles unas cuantas pelis. Sí, lo adivinaron. Tienen que ver con espías.
Ta vez haya sido que fue divertido ir al cine a ver la última de Bond o que me topé sin querer con un excelente fic de Miss M, protagonizado por un personaje de las películas de Bourne. Sea lo que sea, son mi nuevo interés de temporada.

Hoy voy a hablarles de una película en especial. Empecemos por lo más nuevo:

Aunque cuando era chica me gustaban las viejas películas de James Bond, estoy bastante agradecida por la modernización de la saga con las cuatro películas protagonizadas por Daniel Craig. Particularmente creo que las dos primeras son geniales en cada detalle, pero como hay que seguir la pista de la historia, la tercera y la cuarta están pasables. De hecho, fui al cine a ver Spectre.

Lo sé. Bond es uno de los personajes más dañinos para la imagen colectiva de la igualdad de género, al convertirse en el estereotipo de lo que todo hombre debe y quiere ser. Me explico, es un asesino, misógino de mierd…

La cosa es que soy consumidora del cine de aventuras y de misterios, así que no puedo pasarme por alto la saga. Además, hay mucho candy eye, y soy terriblemente humana. Otra cosa es que sicológicamente es fascinante como un antihéroe sicópata se ha enraizado a tal grado en la conciencia popular. Y adoro a Moneypenny. Disculpen.

Cuanto más avanza la saga se vuelve más clásica. Por tanto si Casino Royal se instaura como el renacimiento de Bond y su saga, Spectre es el epitafio de una era. Si no cambias, mueres. Es la regla de la evolución. No es el más fuerte el que sobrevive, sino el que logra dejar un legado antes de que se lo lleve la parca. Así que no solo se despide Craig (con interesantes declaraciones contra las típicas opiniones fanboy del fandom), sino se reinicia la búsqueda de un nuevo Bond. Pero ¿el mundo quiere un verdadero cambio? Solo lo sabremos si el próximo 007 es negro o una mujer. Después de todo la sicopatía tal vez afecte en mayor medida a hombres de la población caucásica, pero no es un trastorno que discrimine a los demás.

Veredicto: Recomendada.

Concejo: se disfruta si se perdona que sea la menos realista de las cuatro.


domingo, 16 de agosto de 2015

Madness.


¡¡¡Hola, hola!!!

He vuelto.

Bien, no tengo las manos vacías. Traigo una linda recomendación para estómagos fuertes y cerebros ágiles. O bueno, para cualquiera que le guste atragantarse con pororó (llámese pochoclo o palomita de maíz en otros lares).

Tratando de recuperarme del WTFFFFFF(¡!) de GOT, y del WTF menor de Avengers (Natasha-eyeroll-seriouslly?), fui a refugiarme en los brazos de  Lucy, Mad Max, Babylon 5… Eh? Sí, Mad Max.

Recuerdo vagamente haber menospreciado Mad Max (1979), sin entender qué tan excitante era una película con arena, autos viejos y el típico héroe con familia que busca venganza. Ahora pienso que si la veo de nuevo estaré apuntando con dardos que alerten “mujer en el refri” con voz de computadora y luces de sirena.

Recuerdo haberme divertido más con el gore y el frenesí de la segunda, Mad Max: The road warrior. Las niñas no deberían ver esas cosas. Definitivamente, je je.

Luego llegó la tercera, y todo lo que podía pensar era en lo aburrido que es tener a Tina Turner y Mel Gibson y no hacer la escena de sexo más hot de todos los tiempos. Mas je je ¿Algún problema con el racismo o QUÉ?

O sea, yo tenía un concepto diferente con lo de Mad Max: Beyond Thunderdome.

¿Y entonces por qué diablos ir al cine a ver la cuarta?

Por esto.

tomhardyvariations.tumblr.com 

Sí. También tengo hormonas. Sí. Los hombres pueden ser objetivados. A dónde ha llegado la humanidad…

Bueno, voy a contar la verdad. Estaba un poco consternada por lo de la Viuda Negra y esa historia tan insulsa en Avengers: Ultron´s Age (a pesar de mi shipp imaginario Bruce/Natasha volviéndose realidad y a pesar del Paul Bettany y mis ríos de hormonas fangirl), y navegando aquí y allá leí que Mad Max: Fury Road era genial… y que los grupos de derechos masculinos (¿ en qué universo vivo?) iban a sabotearla por tener una agenda feminista… y yo quedé con cara de … no puedo decirlo de otra forma: ¿EN QUÉ UNIVERSO VIVO????

Y bueno, que más hacer que correr al cine sin culpa y ver de qué se trataba. Todo lo que puedo decir es que es la cosa más sicodélica que he visto en largo tiempo. Y sí, es una plétora de metáforas que están allí para ser tomadas, si uno quiere, o ignoradas si uno quiere también. Porque no es una película que pretenda  enseñarte nada. Es arte en cada maldito fotograma, gore, absurdo, mortificante, violento y minimalista. No va a enseñarte nada que ya no sepas.

Max es Max (Tom Hardy), huyendo de la maldita mujer en el refrigerador. Y su contrapartida femenina, Imperator Furiosa (Charlize Theron), está allí, corriendo en dirección contraria, embistiéndolo con su propia historia, con su propio ser imperfecto y no sexualizado (que no es lo mismo que asexualizado).

¿Quieren héroes buscando redención? Hay dos. Hay seis. Hay siete.

¿Quieren imágenes potentes con subtexto? Las hay. Sutiles alegorías u obvias en su crudeza. Si uno tiene estomago puede testificar ríos de leche materna, placentas metafóricas, cordones umbilicales, llantos de nacimiento y renacimiento, o de muerte y resurrección, en medio de testosterona suicida. Max, Imperator, Splendid, Capable, Toast , The Dag y Nux, están allí para ser víctimas de la locura del gran villano Inmortan Joe y para liberarse de su yugo.

Dirige George Miller, ese loco que también hizo Babe.

Recomendada. Y si les parece que fumé algo lean esto. Es más inteligente y racional.

www.nytimes.com 

PD: En el bus de regreso a casa alguien manoseó a mi hermana.

Seee, éste es el universo en que vivo.

Bye-bye.







domingo, 5 de abril de 2015

Game of Thrones y ASOIAF, la máquina de spoilers.


www.melty.com.br 


En estos días hemos tenido notorias noticias sobre la serie de Game of Thrones y sobre los libros en los que se basan, mi muy querida saga ASOIAF. No pensaba pronunciarme sobre eso. Pero ante la avalancha sospechosa de información siento como si alguien me hubiera lanzado el guante blanco y no me queda más remedio que hacer una réplica por mi honor de fan freaky.

Bueno, empecemos por la absurda idea de que los productores de la serie no ven las cosas que se postean por internet. Nadie supone que lo hagan personalmente. No dudo que haya mucha gente dispuesta a hacer ese trabajo y con mayor razón si le pagan. Lo molesto radica en la razón aducida: las críticas de los lectores. Bueno, nunca me había sentido como el “dolor de trasero” de nadie, pero empiezo a sentirme orgullosa de ello.

Lo curioso es que la principal plataforma de publicidad de la serie siempre ha sido la red. Y lo que ya raya en lo vergonzoso es que últimamente la táctica de publicidad de GOT es la polémica. Y esto empieza a verse inversamente proporcional a la calidad de la serie.

Bueno, está bien, tal vez ya no sea la serie que invite a un domingo de gran soirée, pero la sigo viendo por amor al cast y a la idea de que cuando menos puede darme algo de entretenimiento ( HBO, pueden hacer eso, verdad? VERDAD????)

A cada tanto, los productores, Weiss&Benniof, mejor conocidos como los D, salen a decir que la serie va a separarse de los libros. La última vez incluso Martin lo confirmó. Genial. He esperado esa separación desde la tercera temporada. No por la idea de nuevo material, sino por el hecho de que en una adaptación una adecuada reinterpretación puede dar originalidad y frescura, enriquecer una obra. Pero, no ha sido el fuerte de la serie precisamente. Luego, los D nos recuerdan que saben el final, para decirnos que aunque pretenden la separación de ASOIAF por la falta de material, no es un divorcio. Y cuando empieza a bullir el debate en el seno lector, porque los libros no llegan y la serie tendrá que llegar a una conclusión forzosamente… nos avisan que habrá spoilers de los libros sin publicar… Una especie de f***k you lectores, vean la serie si quieren o no, no es que los necesitemos. Ok, inicia todo un proceso de mentalización para decidir si se abandona la serie y se espera los libros o se cambia de vida radicalmente, tipo para buscar la cura al cáncer en vez de procrastinar en internet. Pero no termina allí la cosa, porque los D vuelven a declarar que los spoilers todavía no aparecerán, que tal vez más adelante. No se preocupen. Claro, mientras tanto la red arde. Y yo me pregunto: ¿Nos quieren o no a los lectores a bordo?

Entonces hace su aparición Martin, quien nunca deja de apoyar la serie—aunque tiene gran estilo dándole mazazos— y nos da nuevo capítulo de Vientos, para adelantarse a cierta trama de GOT. Además de las varias entrevistas en las que se proclama comprometido con la meta de terminar Vientos para el año que viene, señalando no solo todos los sacrificios que debe hacer para ello, sino también los giros argumentativos que crearan sorpresa en la trama de su sexto libro, pero no así en la serie, ya que las decisiones tomadas por los productores sobre ciertos personajes no podrán desembocar en el mismo camino…

¿Oh, George, quieres matarnos?

Al final, es difícil saber a quién creer…

Pero bueno, hay que ver las cosas positivas. Al menos Vientos ya tiene esperanzas de ver la luz antes de que me salgan canas. Y tal vez encuentre momentos “such fun” (nueva frase fetiche) esta temporada… momentos… espero… pobre niña de verano.

Y si ese molestoso cuervo de tres ojos traía imágenes que desaparecían en la oscuridad, para oprobio del fandom, a una semana del estreno aparecen los spoilers en los foros de habla inglesa como si de un estado diarreico se tratase. Y qué spoilers! Les dejo los links, si quieren leer y creer. Si son falsos, que imaginación tan portentosa, y si no… si son reales… que conveniente! HBO debería cuidar sus secretos, o los D, o tal vez solo es otra táctica para prepararnos a los lectores para lo que viene.

viernes, 3 de abril de 2015

Such fun, Miranda, such fun




Quiero recomendarles una serie muy divertida. Consta de solo tres temporadas con un total de veinte capítulos, pero en ellos desborda la imaginación, la diversión y las carcajadas.

Les hablo de Miranda Hart.

Esta sitcom británica o comedia de farsa (según su misma autora) vio la luz allá por 2009, escrita y protagonizada por la comediante originaria de Torquay , Devon , Miranda Katherine Hart Dyke, mejor conocida como Miranda Hart .

En cada capítulo observamos las peculiaridades de la vida de esta mujer fuera de lo común, pues Miranda sobresale notablemente a pesar de que la naturaleza se empeñó en no favorecerla en casi nada. Con una altura de metro ochenta y cinco, una complexión bastante gruesa y una cara un tanto “frey”, es más fácil confundirla con un “sir” a primera vista. Y tal vez a segunda. Además de eso, su cualidad más natural es la torpeza ilimitada y la diarrea verbal. Por si fuera poco tiene treinta y cinco años, está completamente soltera y medio desempleada (después de gastar toda su herencia en una Tienda de Bromas, que para evitar atenderla contrató a su mejor amiga como encargada).

Y ustedes dirán, pero esa debe ser la receta de una tragedia… y no, che, al revés, Miranda afronta cada situación con una actitud disparatada y entusiasta y nosotros no podemos más que dejarnos llevar y reírnos a carcajadas, hasta que los ojos se nos llenen de lágrimas. No es que la propuesta sea excesivamente original. Hay muchas situaciones que se saben cómo clásicos de comedia y otras que ya han servido de argumento para recrear varias historias, pero lo que hace única esta serie es que no da tregua con la comedia, cada segundo es un gag, un chiste, un situación que desemboca en el ridículo de forma inminente, y no se detiene en las consecuencias sino que avanza, al siguiente sketch, a la siguiente carcajada.

Los personajes a primera vista también llenan el manual. Está Gary ( Tom Ellis), el mejor amigo-interés amoroso-buen mozón con el que sabemos que Miranda va a curar su soltería. Igualmente tenemos a la madre (Patricia Hodge), sobre protectora y mete-en-todo, tratando de arreglar citas amorosas y entrevistas de trabajo, con un descaro del que se avergonzaría la madre ficticia de aquella conocida serie de Ellen DeGeneres.

También conocemos a Stevie (Sarah Hadland) la mejor amiga de Miranda, una pequeña rubia, guapa y lista, para contrastar con la protagonista y al mismo tiempo acompañar sus más locas aventuras.

Completan el elenco otros secundarios tan simpáticos y esperpénticos como el elenco principal, además de los invitados que aparecen para dotar de más colorido los capítulos.

Gimnasios, escuelas de danzas o idiomas, tiendas de novias y de travestis, fiestas de beneficencia, baby showers, citas a ciegas, caminatas en el parque, habitaciones de hotel o convenciones, no importa el lugar, probablemente algo saldrá increíblemente mal si está Miranda, y de igual manera moriremos de la risa.

Y ese es el objetivo final para nosotros. Como diría Mamá Hart: “ Such fun, Miranda, such fun”.